Podia hablarle como si me hablara a mi misma.
Me hacia dormir, me cantaba canciones que improvisaba y me contaba cuentos. Aparecía sorpresivamente, me cuidaba y me hacia reir.
No entiendo que pasó.
Ahora le hablo como un hombre, y el me habla como si yo fuera un hombre.
Ahora me hace llorar, me seco las lagrimas para poder seguir llorando.
No entiendo que paso, siento que mis ojos se van a salir de mi cuerpo.
No quiero contestarte ahora, porque si es ahora voy a hablarte mal y no quiero. No quiero.
Me trataba con amor, me miraba con ternura, distraia mis pensamientos.. su risa era natural y franca.. sus ojos no habian perdido la expresion del niño que habia sido.
El pasado es una fuente de fuego hirviendo y yo estoy condenada a perseguir a aquel hombre a quien no quiero volver a encontrar nunca mas.
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