sábado, 23 de abril de 2011

cuando me dejás

Te dejaste asesinar.
Ahora hacia donde.
Pense que la muerte era despertarse sin cesar.
Camino con el frìo ahorcandome el cuello
sola, es de noche y me pudrí pero puedo seguir
por el perimetral salvaje
porque no tiene nada, infinitas veces.
Perimetral porque nadie me quiere adentro,
y me dejan por fuera
y no importa.
Te dejaste asesinar.
No quiero hablar nunca.
Dejenme ser el silencio,
dejenme dormir,
mi compañero murió y yo sin el
no tengo ni una vocal en la mandíbula.

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