Te dejaste asesinar.
Ahora hacia donde.
Pense que la muerte era despertarse sin cesar.
Camino con el frìo ahorcandome el cuello
sola, es de noche y me pudrí pero puedo seguir
por el perimetral salvaje
porque no tiene nada, infinitas veces.
Perimetral porque nadie me quiere adentro,
y me dejan por fuera
y no importa.
Te dejaste asesinar.
No quiero hablar nunca.
Dejenme ser el silencio,
dejenme dormir,
mi compañero murió y yo sin el
no tengo ni una vocal en la mandíbula.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario